Un edificio que transforma la manzana cerrada en un sistema abierto y permeable.
Un edificio que transforma la manzana cerrada en un sistema abierto y permeable.
El proyecto se sitúa en un entorno urbano consolidado donde la manzana cerrada es la tipología dominante. Frente a este modelo, la propuesta plantea una reinterpretación: construir una manzana semicerrada que evite la sensación de espacio interior hermético y permita una mayor permeabilidad urbana.
El edificio se alinea con las calles perimetrales consolidando el frente urbano, pero introduce aperturas en las esquinas de ángulo obtuso, eliminando la condición de patio cerrado y generando una relación más abierta con la ciudad.
La fachada se construye a partir de una retícula modular que organiza huecos y paños ciegos. Sobre esta base se desarrolla una composición en bandas horizontales de GRC blanco y piedra natural oscura que configuran una piel continua alrededor del edificio.
La envolvente se separa progresivamente del plano del suelo, generando una relación variable entre edificio y ciudad. El acceso principal se resuelve mediante un vacío de triple altura que actúa como atrio y espacio de transición entre calle y conjunto residencial.
El resultado es una arquitectura que transforma una tipología reconocible mediante operaciones precisas de apertura, modulación y control de la envolvente
Reinterpretar la manzana cerrada tradicional evitando la sensación de patio hermético.