Un conjunto que equilibra unidad y singularidad desde una misma idea arquitectónica.
Un conjunto que equilibra unidad y singularidad desde una misma idea arquitectónica.
Un conjunto que equilibra unidad y singularidad desde una misma idea arquitectónica.
El proyecto se desarrolla sobre un terreno con ligera pendiente, situando las viviendas en la cota más alta para abrir las vistas hacia el arroyo y la cornisa de Madrid.
La arquitectura construye una doble condición: cada vivienda es autónoma, pero todas forman parte de un sistema común definido por una envolvente blanca continua que recorre cubiertas y cornisas.
Volúmenes macizos de ladrillo oscuro y grandes huecos acristalados se articulan mediante este trazo continuo que da unidad al conjunto y singulariza cada vivienda dentro del grupo.
La vivienda nace desde un patio central que organiza recorridos, introduce iluminación natural y actúa como regulador climático.
La planta baja se concibe como un espacio continuo abierto al jardín, reforzando la relación entre interior y exterior.